Estaba paseando como de costumbre por uno de los mejores lugares que conozco, el parque de María luisa, con todos sus rincones, pasajes, arboles, personas, cada una de ellas con una historia que contar, y de pronto me vino a la cabeza precisamente eso, todas esas historias que jamas serán contadas, pero que están ahí y hacen de cada vida una historia. Pensé lo que seria ser cada rincón o cada árbol. Que pasaría si todos ellos hablaran, que habrían visto, que nos contarían.
Nos dirían que cada caída de sus hojas es un llanto por todas esas personas que lloraron bajos sus copas, cada guerra, cada discordia, al fin y al cabo cada sufrimiento. Sonreirían al florecer, pensando en todos esos amores que empezaron en sus sombras, en todas esos besos a escondidas que sus ramas robaron, y llorarían en inviernos por los amores perdidos. Nos contarían la historia, los porqués, las aventuras vividas y las aventuras perdidas
Cada rincón o árbol de aquel lugar corresponde a cada alma que paseo alguna vez  entre sus calles, y cada sentimiento dejo una marca imposible de borrar que se siente a cada paso que das pensando en lo que fue y lo que sera.
Alguna vez has pensado que nos contarían cada árbol y cada rincón si hablaran?

Comentarios