Miraba atrás cada día pero tu sombra no estaba, 
leía las cartas con premura, 
pero ninguna de tu puño y letra,
 ojeaba el horizonte,
pero tu figura jamas aparecía, 
el teléfono ya no marcaba tu voz 
y el espejo no reflejaba tu rostro. 
Día a día se esfumaba tu recuerdo, 
y yo me agarraba a ellos,
 para no perder mas de lo que ya había perdido. 
El frío entre las sabanas
 me recordaban el calor de tu espalda,
 y el vació en las paredes 
me recordaban tu partida. 
Donde estabas o que hacías, 
ya no serian míos esos pensamientos. 
Pero que difícil era olvidar un recuerdo




imagen ESQUINAONIRICA

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